Hacía mucho tiempo que no escribía, decido que mi mano tomé su propia autonomía y mi mente/corazón la iniciativa. Iba a poner en que día estamos, tampoco lo sé, no importa, sé que es primeros de Julio, la tele anuncia que hoy es la operación salida, físicamente me quedo, pero siempre lo recordaré por otra salida ó escape que se ha producido en mi interior, hoy el rencor absurdo y el orgullo nefasto se han ido de vacaciones y me alegro de ello, una parte de mi descansará en paz.

Tres años sin saber nada de ella, y si sabía no me quería enterar, no quería conocer la gravedad del tema, así era más fácil, no me sentiría culpable y mi rencor seguiría morando tranquilo; pero a veces algo se ilumina dentro de esa mediocridad, cuando eres consciente que la "cosa" es mucho más grave de lo que tú querrías, se trata de la vida.., ya no hay más que decir,, sólo hay una y mi absurdez de años me hace comprobar que mi balanza no estaba compensada.

Tenía mis razones, claro que las tenía, me sentía traicionada y olvidada, eso estaba en mi platillo, y en el otro estaba el sufrimiento, el dolor y la lucha por la vida, está claro hacía donde se inclinaba el peso de la razón, de la sensatez, de la supervivencia.

Pensé que yo ya la había perdonado pero nunca olvidaría su traición, me engañaba, todo era orgullo. Para perdonar tienes que olvidar, estar limpio por dentro, sólo así concedes ese privilegio y partes de cero.., el resto, son patrañas que nuestro orgullo nos muestra. Hoy, si me siento limpia por dentro y ahora sí que puedo decir que ese perdón ha sido concedido, sobre todo a mi misma, me pido perdón por ser tan obtusa y no ver lo importante de la vida.

Nunca ha sido mi amiga, pero tampoco una simple compañera. No ha sido una persona que me haya entrado pero tampoco nunca ha salido, es ese tipo de personas que se quedan ahí.., en stand by hasta que algún interruptor en el tiempo las apaga ó las enciende.

Hemos hablado, ha sido grato y natural. No había pasado nada, todo estaba cómo siempre, aunque ambas sabíamos que no era así, pero su entusiasmo fingido ó no, me ha hecho sentirme menos culpable y más cercana a ella que nunca. Volvemos a partir de la meta juntas, posiblemente nunca seremos amigas pero tampoco indiferentes.., será suficiente.

Procuraré estar en esa lucha que mantiene en la medida que pueda ó me permita , está en su derecho. Hoy me siento complacida mi orgullo y mi rencor me han dado una amnistía y se lo agradezco., me siento mejor persona y sé que a ella le ha inundado el mismo sentimiento de complicidad y gratitud y me hace recordar la famosa frase:

“Qué los árboles no te impidan ver el bosque”

Dedicado a P.A.., un día de Julio del 2009.., yo sí pienso en ti.